Hola lectores, ¿cómo van las cosas en su país? ¿Cómo los trata el fin de semana? Hoy les traigo una reseña de la novela que me absorbió gran parte de marzo, se trata de Revolutionary Road, o «Sólo un sueño», como le pusieron en español. Publicado por Vintage Random House, es un libro de apenas 338 páginas que logran captar tu atención y mantenerte soltando suspiros de frustración y a veces tristeza por lo que ocurre con los Wheeler.
Sinopsis: Esta es la historia de April y Frank Wheeler, una pareja de jóvenes brillantes y encantadores que, aburridos de su aparentemente perfecta vida en los suburbios, toman la decisión de perseguir lo extraordinario y realizar cambios radicales en su vida y la de sus dos pequeños hijos. Pero lo que debería ser un cambio positivo, desencadena una serie de conflictos que los haran cuestionar sus propósitos e ideales.
«This idea that people have to resign from real life and ‘settle down’ when they have families. It’s the great sentimental lie of the suburbs» .
Revolutionary road, Richard Yates.
La historia te hace creer lo mismo que a los Wheeler, que hay un futuro brillante y feliz al que sólo se puede acceder mediante un cambio total de vida. Ambos te contagian el miedo y excitación por el cambio que se avecina; como lector, eres capaz de conocer lo frágiles que son las intenciones de uno y la intensa desesperación del otro. El ritmo es lento, por páginas llegas a sentir que no pasa mucho, pero cuando se desata un conflicto, te das cuenta de que todas las señales estaban ahí. En cuanto a los diálogos, generalmente lo que se dice tiene un sentido más profundo que el literal.
La construcción de los personajes consigue reflejar no sólo las características y creencias individuales, sino las del entorno cultural y social de Estados Unidos en los 50’s. Considero que los arcos de los personajes se completaron y llegaron a una conclusión realista y coherente con su personalidad y desarrollo.
Apuesto a que todos hemos pensado «si cambio esto, si me mudo, si compro tal o cual cosa, seré feliz», pero en pocas ocasiones nos detenemos a pensar si en verdad ese algo externo que tanto deseamos puede modificar significativamente la forma en la que nos sentimos. A algunos nos da miedo conocernos, cuestionar si nuestros deseos materiales están ligados a una añoranza más primitiva.
Esta historia tocó fibras sensibles en mí y avivó los cuestionamientos recurrentes sobre mi valor, existencia y propósito. Creo que tendré resaca literaria por algún tiempo.
«…then you were breathing gasoline as if it were flowers and abandoning yourself to a delirium of love…»
Revolutionary road, Richard Yates.
Nota: Los siguientes párrafos contienen spoilers.
No me sorprende que April haya estado tan deprimida y desesperada por dar un giro a su vida; queda bastante claro que ella tenía grandes aspiraciones no relacionadas con el trabajo de casa y la maternidad. En mi opinión, el error de April fue tratar de generar ese cambio desde el exterior y no con ajustes más básicos como aquellos dentro de su propia familia o su relación con su esposo.
Por su parte, Frank Wheeler se considera un hombre brillante, desperdiciado en un puesto poco demandante en un trabajo que no lo motiva. Es el reflejo del conformismo de un individuo cuyas aspiraciones se basan en las expectativas sociales. Su entorno lo ha programado para perseguir la vida ‘perfecta’: un trabajo con buen sueldo, una esposa ‘de primer nivel’, hijos y una preciosa casa en los suburbios. El problema con la perfección es la subjetividad de quien la juzga. Él considera que su vida no es lo que debería, y no admite que pueda ser a causa de sus prejuicios y los escasos ejercicios de intrsopección real. Su vida gira alrededor de las normas sociales.
Lo anterior es sólo una de las causas de los problemas en su matrimonio. April no sabe cómo externar sus aspiraciones y deseos sin salirse de las gruesas líneas que Frank y la sociedad se han encargado de colocar a su alrededor para delimitar su alcance como mujer y esposa. Sólo es hasta el final de la historia cuando logra ser honesta con ambos, de reconocer que su vida se ha torcido tanto que apenas reconoce sus propias palabras.
El machismo de esa época es palpable en cada capítulo del libro, pues mientras todos son capaces de reconocer la inteligencia y capacidades de April, no se cree en su capacidad para ser la proveedora de su familia, y hasta resulta ofensivo e inmoral que ella quiera serlo. Incluso para Frank resulta imposible aceptar la viabilidad de un plan trazado por ella, o incluso aceptar su negativa a sentirse feliz por un embarazo. Le parece más racional pensar que tiene algún tipo de desequilibrio desarrollado en la niñez y que vea a un psicoanalista. Y es que ni siquiera el quería ser padre, pero no puede reconocerlo porque eso es lo que se espera de ellos, que tengan una familia. Frank llega a tal extremo de considerar la pretención de April de interrumpir su embarazo como un atentado directo contra su masculinidad.
Podría pasarme párrafos y párrafos escribiendo sobre lo mucho que deteste la condescendencia negativa de Frank y la decisión constante de April por aceptar eso en vez de ser directa y demostrar lo inteligente y capaz que es. Incluso recordando que eran los 50’s me enerva, porque es una historia que vivieron muchos matrimonios y que es más que seguro que sigue pasando en la actualidad.
En fin, este libro lo leí lentamente, apreciando el estilo elegante y descriptivo de Yates. Conseguiré algunos más de sus libros, ya que este me gustó muchísimo.
¿Cuál libro los ha hecho cuestionar su propósito en la vida?
-Lupita G.