Hola lectoras y lectores, el libro del que platicaremos en esta ocasión es el ganador del premio Bram Stoker del 2008: Duma Key, que en su versión en español por Plaza Janés tiene 724 páginas. Pese a esto y a que conozco varias personas y cuentas que gustan de los libros de King, no es una obra con tanto hype como otras del autor. De entrada eso me hizo sospechar que quizás no era tan buena, pero estaba muy equivocada y en este post les contaré porqué.

Sinopsis
Edgar Freemantle pierde el brazo en un accidente que también le retuerce la mente y la memoria, dejándolo lleno de rabia.
En un intento de superar la pérdida de su miembro y las repercusiones que dicho accidente tuvo a nivel personal, familiar y social, Edgar se muda a Duma Key, donde descubrirá que tiene un talento para la pintura tan maravilloso como peligroso. Esto lo llevará a experimentar las fuerzas sobrenaturales a su alrededor y a temer aquello que deambula por la noche.
Fotografía por: Guadalupe Gutiérrez
Este libro me dejó una sensación de vacío y angustia que con King es algo recurrente. Quiero más. Necesito más. El autor tiene una forma de envolverte en la historia, de insuflar vida a lo que debería ser inerte. En sus libros todo parece real, incluso lo sobrenatural y lo inquietante.
La forma en que sus personajes se relacionan entre ellos y con el mundo les confiere una tridimensionalidad bien lograda y nada cuestionable. Por supuesto que habrá algún personaje por aquí o por allá que nos recuerde a otro, pero cada uno tiene particularidades que hace que se quede solo en eso, en una similitud menor. Por ejemplo, Edgar me recordó a Mike de forma superficial, porque analizando a fondo su comportamiento, reacciones, pensamientos y situaciones, son muy distintos.
Es de admirar lo bien que King se documenta para las condiciones y características de sus personajes, siendo esta mi parte favorita de sus historias: la complejidad psicológica y el desarrollo de los protagonistas y personajes secundarios. No es sólo que terminas preocupándote, angustiada o llorando por ellos, es que resulta difícil pensar que no son reales. Wireman, Jack e Illy, resultan motores poderosos para la historia, completando cambios pequeños en su desarrollo a la par de nuestro protagonista. Aquí no hay personajes sacados de la manga que salven o hundan Edgar, todos los elementos tienen su razón de ser y resulta coherente.
«Debes reconocer cuando has terminado, y en ese momento, suelta tu lápiz o tu pincel. Todo lo demás es la vida.»
Duma Key, Stephen King.
Supongo que una de las razones por las que es el autor más adaptado a cine y televisión, se debe a lo talentoso que es para crear imágenes y escenas en la mente del lector. Las pinturas de Edgar son descritas lo mínimo, pero con los recursos adecuados de comparativa y lo que evoca para los personajes, construyendo así una imagen sólida y un sentimiento que perdura. Lo mismo para las descripciones de Duma Key: los sonidos de las conchas bajo la casa, las voces espectrales que trae el viento, la humedad, el calor y la desesperación se manifiestan de lleno en imágenes y sensaciones que hacen de este libro una experiencia emocional intensa.
Dicho lo anterior, a mi me fascina el estilo evocador y descriptivo de King, aunque hay lectores a quienes les parece que se extiende demasiado (no es mi caso). Yo leería hasta su lista de la compra. Además de los elementos psicológicos y sobrenaturales descritos a detalle en esta obra, también se explora el mundo del arte y las concepciones que se tiene de una vida «relajada». Regresando a los elementos sobrenaturales, estos se encuentran íntimamente relacionados con objetos o situaciones cotidianos, por eso resulta perturbador el desarrollo de este tipo de historias. Fácilmente podría ocurrirnos a nosotros.
«[…] en lo referente al arte, es perfectamente válido parafrasear a Nietzsche: si mantienes el enfoque, con el tiempo el enfoque te mantendrá a ti. A veces sin libertad condicional.»
Duma Key, Stephen King.
Este libro habla sobre el amor, los traumas, desprenderse de una vida y también de los horrores que se ocultan en la oscuridad, en lo desconocido, en aquello que no podemos asir o vislumbrar. De manera persona, lo que me provoca miedo de las historias de King no son los elementos sobrenaturales, es el recordatorio de lo efímera y frágil que es nuestra existencia.
¿Se animan a leerlo? ¿Cuál es su libro favorito de Stephen King?









